Mujeres artesanas moldean su destino con estudio y dedicación.

  • Las actividades de alfarería y enseñanza dan sabor a la vida de Aurora.

Aurora asesora (1)

Oaxaca de Juárez; Oax. (realidadesoaxaca.com). Aurora Violeta Vásquez Olivera, es asesora del Instituto Estatal de Educación para Adultos, en Santa María Atzompa, lugar donde se elaboran artesanías de barro rojo y verde. Desde hace más de 15 años, cuando cursaba el segundo grado de secundaria, unos amigos le informaron que podía dar clases en su comunidad a los adultos que no saben leer ni escribir o no habían concluido su educación básica.

“Estuve tomando capacitación para poder asesorar a las personas adultas y desde ahí me gustó enseñar, así como motivar a las personas para que se incorporen. En ese entonces se formaban de cinco a 10 grupos por localidad, participábamos varias chicas de mi edad y eso me animaba”, comenta.

Asegura que para apoyar a la gente a superarse no es que sobre tiempo, sino es cuestión de organizarse para retribuir a la sociedad la enseñanza que se adquiere diariamente, además de que es gratificante cuando las personas complementan sus conocimientos empíricos con los académicos.

Los lunes, miércoles, jueves y domingos, de 4 de la tarde a 7 de la noche, Aurora imparte clases a adultos en proceso de alfabetización, primaria o secundaria. Por las mañanas atiende su negocio de artesanías, diseña y vende las piezas que con dedicación elabora.

“Es una gran emoción ver a los adultos leer y escribir por primera vez después de varios días de asesoramiento, luego le encuentran el gusto al estudio y cuando concluyen la secundaria se siguen preparando. Varias de las jovencitas o adultos que han estado en mis grupos me los encuentro y me platican de lo bien que les va en el bachillerato”, comparte Aurora.

La asesora relata que gran parte de sus educandos son padres y madres jóvenes que al formar una familia tuvieron que dejar la escuela y al ver la oportunidad de estudiar, en el horario y tiempo en que sus actividades laborales y personales se lo permiten, deciden prepararse.

“El círculo de estudio de este municipio está integrado por más de 60 jóvenes y adultos; atendemos tres asesores cada uno con su grupo. En mi caso me corresponden 40 educandos; algunos solo vienen los fines de semana porque trabajan de lunes a viernes casi todo el día y los sábados y domingos cuando descansan acuden a prepararse”.

En Atzompa doña Juliana  se encontró con el arte y el estudio

La señora Juliana Ramírez Reyes, desde muy pequeña salió de su comunidad de origen en la búsqueda de oportunidades de empleo. Pero después de trabajar en diferentes actividades se encontró haciendo figuras de barro verde en Santa María Atzompa, lugar que también le dio la oportunidad de alfabetizarse.

-¿Por qué no pudo estudiar durante su niñez?

-De niña tuve un golpe en la cabeza y los profesores de la primaria le dijeron a mis padres que no me podían recibir en la escuela porque aprendía muy lento, por eso no  pude estudiar aunque tenía muchas ganas de aprender; no me quedó de otra que ponerme a trabajar.

Tuve que salir de mi pueblo Río Anona, que pertenece al municipio de San Simón Almolongas del Distrito de Miahuatlán, para buscar trabajo en la ciudad de Oaxaca, ahí estuve de empleada doméstica por 16 años. Como soy la tercera de 10 hermanos, los mayores apoyamos a los más chicos a que estudiaran por lo menos unos años.

-¿Por qué se interesó en estudiar en el IEEA?

-Una vecina que iba a clases para adultos me invitó a  inscribirme, me dijo que a la hora que se desocupaba un rato se ponía a estudiar. Entonces acudí al salón, ubicado en la planta alta del palacio municipal, a ver si me aceptaban. Me comentaron que si tenía ganas de aprender podía empezar ese mismo día.

No esperé a que me dijeran dos veces, al siguiente día llevé mi acta de nacimiento y CURP, después me trajeron los libros y cuadernos. Es un gran apoyo que el Instituto Nacional para la Educación de los Adultos nos mande todo y los del IEEA nos lo traen hasta el pueblo, así nosotros no gastamos nada.

En menos de un año aprendí a leer bien y a mis 46 años de edad puedo decir que los libros nos ayudan a expresarnos mejor, saber dividir restar y multiplicar. Esto es bien importante en el comercio, para ofrecer las artesanías, levantar pedidos y cobrar al cliente.

-¿Cómo se organiza para estudiar y trabajar?

-En las tardes dedico tiempo para prepararme, aprender de los libros y de la asesora. El ambiente de estudio es bonito, nos apoyamos entre nosotras. Venir a estudiar nos ayuda a despejarnos de las actividades diarias. Un rato vemos los libros y luego nos ponemos a platicar.

En las mañanas me apuro a lavar ropa, limpiar la casa y preparar comida. Mis hijos también apoyan a mantener limpio nuestro hogar, ellos me dicen que si los mando a la escuela también debo de aprender.

-¿Cómo aprendió el arte de hacer figuras de barro verde?

-Hace más de 20 años me casé con Reynaldo Juárez, él es de aquí de Atzompa y como me gustaba el trabajo en barro fui aprendiendo poco a poco.

Le voy a contar los pasos para hacer una pieza:

A unos cuatro kilómetros del centro de Atzompa se extraen los dos tipos de barro; el áspero y el liso, el primero es un polvo que tiene una consistencia parecida a la cal y el otro es puro lodo. Después,  se mezclan para darles forma a las piezas. En mi caso los uso para elaborar platos, servilleteros, ceniceros y cruces de barro.

Cuando ya tenemos diseñada la figura se deja a secar el barro fresco por algunas horas, para poderlo cocer en el horno. Luego se procede a darle el color verde o barnizado y la textura  ya sea lisa, en relieve o con grecas.

Finalmente vamos a vender las piezas al Mercado de Artesanías de Oaxaca o en la calle Corregidora número 200 de Santa María Atzompa, a precios que van desde los cinco hasta los 350 pesos, dependiendo del grado de dificultad en su elaboración.

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